
Si se nos permite una extrapolación humorística, el mundo parece estar dividido entre los Penelers y los “otros”. Se definen a los primeros como aquellos que conocen y practican la PNL en sus relaciones y sus vidas.
No todos los que saben PNL son penelers, claro está. Los que antes denominé “otros” son aquellas personas que algo escucharon al respecto, que no tienen idea que existe, o saben que algo asi hay pero no saben para que se utiliza. La verdad es que la PNL es tan simple como compleja: es simple porque se trata de modelos comportamentales y de pensamiento de éxito de comprensión simple que se reflejan en la calidad de vida que llevamos, el logro de objetivos, la comunicación exitosa, el poder de persuadir y la creación de relaciones de valor… en fin, un ilimitado conjunto de beneficios que cambian la vida para siempre.
Es compleja porque requiere de capacitaciones presenciales con ejercicios integrados que permiten incorporar “neurologicamente” la habilidad, algo parecido a lo que nos sucede cuando automatizamos una técnica luego de dos o tres intentos algo torpes (aprender a typear, conducir un vehiculo, etc) en los normales procesos de aprendizaje. La PNL define mejor de que maneras percibimos el mundo y como esta afecta nuestras emociones, nuestros pensamientos y nuestras acciones. Sabiendo cómo este proceso -la mayoría de las veces inconciente- sucede, podemos intervenir para decidir mejor acerca de cómo nos afectan los hechos, entre otras cosas.//

